La mayoría silenciosa y el 25S

Analizando los últimos datos de Metroscopia observamos que una mayoría silenciosa del 77% de la población española comparte los motivos del 25S, es decir, que el auto del juez pijo ácrata Pedraz en el que justificaba la actuación de los manifestantes no iba tan desencaminado. Recordemos convenida decadencia de la denominada clase política. Y no solo hay que hablar de indiferencia o desafección hacia los políticos, esa mayoría silenciosa se coloca cada vez más en otros adjetivos más duros del diccionario: hastío, desesperación, incluso odio en muchas ocasiones. La lejanía entre los ciudadanos y las instituciones de España es cada vez más abismal.

Y es que el señor Juez no ha hecho sino expresar en una sentencia el sentir mayoritario de la ciudadanía española. No es un secreto a voces ni una leyenda urbana que la clase política actual tiene mucho menos valor y preparación que la de hace 20 o 30 años. El año pasado, Soledad Becerril, que se ha pasado media vida en el Congreso como diputada nos dijo en una conferencia que es muy desagradable comprobar que sus diputados nuevos vienen cada vez más verdes. En la misma línea de la idea la que expresó Bono hace un par de años: “Para hacerse diputado lo más eficaz es hacerse amigo de Soraya o de Blanco” (osea, de los que elaboran las listas).

Como reacción a las encuestas, nos dice la Soraya Sáenz que no generalicemos en nuestro desapego hacia la clase política. Evidentemente hay muchos profesionales en la política que desempeñan su cargo con eficacia, ¿son más los malos que los buenos? no lo sé. Lo que sí está claro es que hay un conjunto bastante grande como para que la actividad del resto se vea empañada (efecto manzana podrida). Ese conjunto no para de dar la nota: corrupción, meteduras de pata, políticas horripilantes, meteduras de pata de nuevo, etc.

En este blog ya hemos hablado de una de las posibles soluciones para aumentar la calidad de nuestros políticos, que es la de subirles el sueldo (sí, sí), también hablamos en su momento de la ley electoral aunque más como análisis que como búsqueda de la solución. Nos falta por hablar de la reforma de la Administración, y sobre todo, por su importancia en el proceso la selección en los partidos, o más bien la selección negativa.

Carta publicada en EL PAÍS sobre el 25S

Hoy me han publicado una carta en EL PAÍS en la que hago un comentario a las declaraciones de Fernández Díaz sobre el 25 de septiembre (“Rodea el Congreso), especialmente cuando alude a la inviolabilidad del Congreso recogido en la Constitución. La reproduzco:

Entre las declaraciones de los políticos sobre la protesta del 25-S me han llamado especialmente la atención las del ministro del Interior. Fernández Díaz hace referencia al artículo 66 de la Constitución que declara que “las Cortes Generales son inviolables”. Me pregunto la razón por la que su Gobierno no defiende con el mismo ahínco algunos derechos de la Constitución como el derecho de libertad de expresión, educación, protección social, protección de la salud, acceso a la cultura, vivienda digna y el denostado artículo 21: “Se reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas”.

Insólito Sol

¿De qué tiene miedo la Delegación de gobierno de Madrid del movimiento 15M? ¿de qué tiene miedo el Ayuntamiento de Madrid? Nadie, ni siquiera la policía, entiende por qué este empecinamiento en prohibir a los Indignados concentrarse en la Puerta del Sol. Así se ha manifestado el mayor sindicato de policías ante la incoprensión de sus miembros.

Será para desviar la atención del cachondeo al que nos tiene sometido los mercados financieros, será para darles “cuartelillo” y que se sigan movilizándose y así seguir despiertos, puede que sea para cumplir con los comerciantes de Sol (aunque ahora con la plaza vacía no creo que vendan mucho más), será por la visita del Papito (la versión más extendida) o quizá por un capricho del nuevo ministro.

Sea por una cosa u otra está claro que hay gato encerrado, la benevolencia hacia el movimiento ha sido ejemplar desde el principio. Propio de un país desarrollado en el que la mayoría de las veces se cumplen y se hacen cumplir los derechos fundamentales recogidos entre los artículos 14 y 29 de la Constitución Española. Hay gato encerrado porque a estas alturas las autoridades deben ya saber que no estamos ante un movimiento al uso, quizá el primer movimiento de la era Internet. Las relaciones no son verticales sino horizontales, no hay líderes consolidados (hoy puede ser uno pero mañana hay otro y no pasa nada). En cuestión de menos de una hora son capaces de concentrar a cientos de personas para protestar por cualquier injusticia, ya sea porque se ha detenido arbitrariamente a un inmigrante en el metro o para protestar por los recortes veraniegos en materia de sanidad en Cataluña. Poco a poco el movimiento 15M se erige como juez, como policía y hasta como enfermero, no hay manera de pararlo y no se le ve su final.

Por otra parte la ciudad de Madrid es muy grande, si no es en la Puerta del Sol se pueden concentrar en cualquier otro espacio abierto y suficientemente grande como ya han hecho en la Plaza Mayor, en Atocha, en el Paseo del Prado o en las calles aledañas a Sol. Y no solo en el centro de la capital, también se reúnen en Lavapiés, en Vallecas, en Carabanchel y en otros barrios, y no solo en la capital, hay Indignados con una actividad más o menos continuada en todas las provincias de Españistán. Por tanto esperamos que este pulso entre las autoridades y los Indignados se resuelva con la máxima brevedad posible y antes de que se tenga que lamentar una actuación no tan pacífica.

Y para terminar, mientras distintas administraciones se pasan el balón de un tejado al otro tenemos a Freddy Rubalcaba en twitter: “Apostamos por un acuerdo para que el 15-M pueda tener un lugar estable para informar”. ¡Atiza!

El País se suma a los escépticos del 15-m

La portada del lunes 25 de julio de El País es lamentable. Podemos comprender que focalice la atención de la portada en el atentado de Noruega a manos de un “fundamentalista cristiano”, pero es incomprensible que haga titular de portada al citado endemoniado. Un reportaje sobre una bajada puntual de la demografía española, las fracturas del PP valenciano, el descenlace celeste de la Copa América, un movimiento moribundo de nuestra Ministra de Economía, unas declaraciones del Ministro francés de Asuntos Exteriores sobre Gadaffi y el turismo festivalero de sol y playa son para El País más importantes que lo acontecido ayer en Madrid. El País está considerado como uno de los 10 mejores periódicos del mundo, pero cada vez más está perdiendo el rigor y la seriedad de otros tiempos, además cada vez se acusa más en él sus compromisos empresariales.

Sin embargo, que 35.750 personas (según ellos mismos) se reúnan de nuevo en Madrid, en pleno mes de julio y en vacaciones para mantener viva la llama del 15m no es noticia de portada. Lamentable. Como lamentable también es su crónica sobre la manifestación, que más que crónica parece un cuento de algo que iba a pasar y que finalmente fue un sueño.

El País se suma los agoreros que aseguraban que el movimiento 15m iba a terminar con las elecciones del 22 de mayo, con los que dijeron que terminaría con el fin de las acampadas, con los episodios violentos de Barcelona o con la llegada del verano. No, el movimiento 15m sigue en pie y seguirá siendo una mosca cojonera para la clase política de Españistán. Es más, será a partir de octubre con la apertura del nuevo curso universitario y con la llegada de las elecciones generales cuando cogerá fuerza y se globalizará. Uno de los lemas más sonados es muy sutil y clarividente: “Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir“, y ahí va incluída la prensa canalla a la que parece que se ha sumado el periódico de Prisa.